Duración por caso
La garantía de un electrodoméstico no es un único número, y confundir los plazos es lo que hace que mucha gente renuncie a reclamar cuando todavía está en plazo. Estos son los que importan:
El cambio llegó con el Real Decreto-ley 7/2021, que entró en vigor el 1 de enero de 2022 y modificó la ley general de defensa de consumidores y usuarios. Lo relevante es la fecha de compra: un aparato adquirido en diciembre de 2021 tiene dos años y uno comprado en enero de 2022, tres. Guardar el tique no es una formalidad, es lo que fija el régimen aplicable.
Qué cubre y qué no
La garantía legal no cubre «averías»: cubre faltas de conformidad. La distinción parece de matiz y decide casi todas las reclamaciones.
Una falta de conformidad es un defecto que ya existía en el momento de la entrega, aunque se manifieste meses después. Un componente mal soldado que falla al año y medio es falta de conformidad. En cambio no lo son:
- El desgaste normal por uso, como unas escobillas gastadas tras años de servicio.
- Los daños por mal uso: sobrecargas, golpes, productos inadecuados.
- Una instalación incorrecta hecha por el comprador, salvo que el montaje entrara en el contrato.
- Los consumibles y las piezas de sustitución periódica, como filtros o juntas.
- La cal acumulada por no descalcificar cuando el manual lo indica.
Ese último punto es el que más discusiones genera con lavavajillas, lavadoras y cafeteras: si el manual establece un mantenimiento y no se ha hecho, el vendedor puede oponerlo.

De qué depende su duración
Tres factores cambian el plazo real que tienes:
La fecha de compra
Es el factor decisivo y no admite interpretación. Antes del 1 de enero de 2022, dos años. A partir de esa fecha, tres.
Si el bien es nuevo o de segunda mano
En bienes de segunda mano, vendedor y comprador pueden acordar un plazo menor, pero nunca inferior a un año. Si no se pacta nada, se aplica el plazo general.
La garantía comercial del fabricante
Es voluntaria y se suma a la legal, nunca la sustituye. Cuando una marca anuncia «cinco años de garantía», lo que ofrece es una garantía comercial: conviene leer qué cubre exactamente, porque suele ser más limitada que la legal, a menudo solo el motor o solo las piezas y no la mano de obra.
Cómo alargar su vida
En este caso «alargar la vida» significa no perder derechos por descuido:
- Guarda el tique o la factura. Es la prueba de la fecha de compra y por tanto del plazo aplicable.
- Reclama por escrito, aunque sea por correo electrónico. Deja constancia de la fecha en que comunicaste el fallo.
- Reclama al vendedor, no al fabricante. El responsable legal es quien te vendió el aparato, y no puede remitirte al servicio técnico de la marca para quitarse el asunto.
- Haz el mantenimiento del manual y anótalo. Es lo que desactiva el argumento de la falta de cuidado.
- Recuerda los 10 años de repuestos. Aunque la garantía haya terminado, el fabricante debe asegurar piezas durante una década desde que el modelo deja de fabricarse.
Ese último punto es una novedad muy útil y poco conocida: convierte en reparables aparatos que antes se tiraban porque «ya no hay piezas».

Los dos plazos que se confunden siempre
Merece la pena separarlos porque es el error más repetido:
- Tres años de garantía: es el tiempo durante el cual el defecto tiene que aparecer para estar cubierto.
- Cinco años de prescripción: es el tiempo que tienes para reclamar desde que el defecto apareció.
Así que un fallo que se manifiesta en el mes 34 sigue cubierto, y todavía tendrías cinco años para ejercer la acción. Lo que no cabe es que el defecto aparezca en el mes 40 y pretender ampararse en la garantía legal.
Cómo reclamar paso a paso
Tener derecho y ejercerlo no es lo mismo. Este es el orden que funciona y que deja constancia por si hay que llegar más lejos:
- 1. Localiza la prueba de compra. Tique, factura o el correo de confirmación del pedido. Fija la fecha y con ella el plazo que te corresponde.
- 2. Comunica el fallo por escrito al vendedor. Un correo electrónico vale. Describe el síntoma, no el diagnóstico: «no calienta» en lugar de «se ha roto la resistencia».
- 3. Pide una de las cuatro soluciones que da la ley: reparación, sustitución, rebaja del precio o resolución del contrato. Las dos primeras son gratuitas para ti, y eso incluye portes y mano de obra.
- 4. Guarda el resguardo del servicio técnico. Si vuelve a fallar lo mismo, ese papel es lo que demuestra que el defecto es recurrente.
- 5. Hoja de reclamaciones si el vendedor no responde en un plazo razonable. Todos los establecimientos están obligados a tenerla.
- 6. Consumo o arbitraje como último paso antes de la vía judicial. La reclamación ante la oficina municipal o autonómica de consumo es gratuita.
Dos detalles prácticos que cambian el resultado. El primero: no aceptes que te remitan al fabricante como única vía, porque el responsable legal es el vendedor. El segundo: si la reparación tarda, el tiempo que el aparato pasa en el taller suspende el cómputo de la garantía, así que no lo pierdes.
Garantía legal y garantía comercial: no se restan, se suman
Es la confusión más rentable para quien vende y la más costosa para quien compra. Son dos cosas distintas:
La garantía comercial nunca puede empeorar la legal ni sustituirla. Si una marca anuncia «10 años de garantía en el motor», lo que ofrece es una garantía comercial limitada a esa pieza: durante los tres primeros años sigues teniendo, además, la cobertura legal completa sobre todo el aparato.
Y una advertencia sobre las garantías extendidas de pago que se ofrecen en caja: en los tres primeros años se solapan con un derecho que ya tienes gratis. Antes de contratarlas conviene mirar qué cubren realmente a partir del cuarto año, que es donde pueden aportar algo.
Los repuestos, la novedad que más alarga la vida de un aparato
De todos los cambios que trajo la reforma, el de los repuestos es el que más impacto tiene en la práctica y el menos conocido. El fabricante debe garantizar la disponibilidad de piezas durante diez años desde que el producto deja de fabricarse, frente a los cinco de antes.
Eso significa que un lavavajillas de 2020 cuyo modelo se dejó de fabricar en 2023 tiene repuestos asegurados hasta 2033. Y cambia la conversación en el servicio técnico: la respuesta «ya no hay piezas para ese modelo» ha dejado de ser un argumento válido en la mayoría de los casos.
Conviene tenerlo presente al decidir entre reparar y sustituir, porque desplaza la cuenta hacia la reparación en aparatos que antes se daban por perdidos. Las duraciones típicas de cada aparato están en cuánto dura una lavadora, un lavavajillas y una nevera.
Recuerda
Tres años de garantía legal en bienes nuevos comprados desde 2022, dos años de presunción a tu favor, cinco años para reclamar y diez de repuestos. Y siempre frente al vendedor.
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